domingo, 4 de noviembre de 2007

Otro episodio de racismo en un tren conmociona a España

BARCELONA.- La creciente polémica por el racismo en España tuvo ayer otro episodio: un centenar de pasajeros del tren que cubría el trayecto entre Gerona y Figueres, cerca de Barcelona, protestó airadamente después de que el guardia sólo le exigiera el boleto a un pasajero de raza negra.

El hecho se produjo un día después de que se diera a conocer el video que muestra a un joven catalán golpeando a una menor ecuatoriana en un tren de Barcelona. El atacante se excusó ayer y dijo que estaba "borracho" en el momento de la agresión, ocurrida el 7 de octubre pasado.

Ayer, en tanto, los pasajeros del tren a Figueres empezaron a silbar en apoyo a Iván Ramos, un pediatra cubano de un Centro de Atención Primaria (CAP) de esa localidad, cuando éste se negó a entregar el boleto al guardia como protesta por el retraso de más de 20 minutos que llevaba el tren.

Uno de los pasajeros declaró que el guardia había ido directamente hacia Ramos y que había amenazado con parar el tren si no le entregaba el boleto.

Ante la negativa del pasajero, el guardia decidió detener el transporte durante siete minutos en la estación de Flaçà y otros 30 en la de Camallera, lo que, en total, hizo que la llegada a Figueres se produjera casi una hora más tarde de lo previsto.

En Figueres esperaban agentes de la policía regional de Cataluña, que comprobaron que Ramos llevaba el boleto validado y dejaron que se marchara sin mayores consecuencias.

Por su parte, Renfe, la compañía ferroviaria que opera la línea, sólo dijo que el empleado se había limitado a seguir el protocolo de la empresa.

El caso de la ecuatoriana

"Ni racista ni nada." Con estas palabras, Sergi Xavier M. M., el agresor de una chica ecuatoriana de 16 años a la que golpeó brutalmente en un tren en Cataluña, negó que su comportamiento hubiera tenido un trasfondo xenófobo.

"Estaba muy borracho", se justificó ante los medios que se agolpaban frente a la puerta de su domicilio.

La menor, que ahora está bajo tratamiento psicológico, negó que Sergi estuviera ebrio cuando la golpeó. En declaraciones a Antena 3, la joven dijo que el atacante era "consciente de lo que hacía" y que ya no puede salir "tranquila" a la calle.

"Estoy desde hace siete años en España y me ha tocado luchar mucho para llegar hasta dónde estoy, pero hoy puedo decir que tenemos un mejor porvenir", dijo la madre de la agredida, que comentó con sorpresa que la había llamado el presidente ecuatoriano, Rafael Correa.

El cónsul ecuatoriano en Barcelona, Freddy Arellano, informó que el gobierno de su país se hará cargo del juicio a Sergi. "Vamos a impedir que esta agresión quede impune", dijo el funcionario.

En la filmación, se ve cómo Sergi, de 21 años, ataca a la aterrada joven mientras la insulta y habla por celular. Las imágenes muestran al agresor cuando patea a la víctima en la cara y le pega un puñetazo en la boca.

Luego de la agresión, la joven llamó a un hospital en estado de shock. Las fuerzas de seguridad localizaron y detuvieron al agresor el 19 de octubre, aunque éste recuperó la libertad poco después y ahora deberá esperar que comience el juicio.

El video provocó una fuerte conmoción en la sociedad española e instaló la pregunta de si hay un brote de racismo en la península ibérica.

El ataque que sufrió la joven es "uno de los más de 4000 que se producen en España", según informó ayer el Movimiento contra la Intolerancia.

El miedo de muchos inmigrantes a a denunciar ataques "dificulta el conocimiento del volumen real de las infracciones penales", agregó la organización no gubernamental en un comunicado.

El hecho también provocó una reacción oficial en España. "[El video] nos será útil en la medida en que nos proporciona imágenes de algo que está pasando todos los días en nuestro país, porque las semillas del odio siguen estando ahí y algunos las riegan", dijo Pedro Zerolo, secretario de Movimientos Sociales del Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

En España, el fenómeno de la inmigración ha crecido a grandes pasos en apenas una década. Según el Instituto Nacional de Estadística, de los más de 45 millones de habitantes del país, casi el 10 por ciento es extranjero.

Agencias AP, DPA y EFE

El Gobierno descarta realizar nuevas regularizaciones de inmigrantes

Cádiz

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, afirmó ayer que la cifra de inmigrantes ilegales en España «ha bajado», mientras que la de repatriaciones «ha subido», por lo que descartó que el Gobierno vaya a emprender un nuevo proceso de regularización «como el que se tuvo que hacer, dado que hoy se controlan mucho mejor las fronteras».

Antes de participar en un acto en Cádiz, Rubalcaba se mostró prudente a la hora de opinar del proyecto de ley sobre inmigración de Francia, que plantea la regularización de aquellos inmigrantes que residan en territorio francés y puedan demostrar que tienen un puesto de trabajo.

«Todos los países de Europa han hecho en algún momento un proceso de regularización», argumentó el Ministro, y en España se llevó a cabo porque «existían más de medio millón de personas trabajando sin derechos ni deberes y había que sacar a esas personas que estaban trabajando en España de la ilegalidad y pasarlas a la legalidad».

¿Qué hacer con la inmigración?

TODOS los expertos coinciden en que el fuerte crecimiento de la economía española en los últimos años no habría sido posible sin el flujo de inmigrantes que ha llegado a nuestro país. No se ha tratado sólo de poder disponer de una amplia mano de obra en sectores, como el de la construcción, donde la gran actividad desbordaba la exigua oferta de trabajadores nacionales. La inmigración ha aportado también una mano de obra barata lo que ha permitido reducir de manera importante los costes de producción y ampliar los márgenes de beneficios de las empresas. Muy recientes datos muestran que por el mismo trabajo los trabajadores inmigrantes cobran has un 16 por ciento menos que los nacionales y, además, el carácter eventual de sus contratos es mayor: el 93 por ciento de los contratos de los extranjeros apenas duran nueve meses con grandes incidencias detectadas por la Inspección de Trabajo en sus condiciones.

El reto es ahora ver qué salida se da a estos trabajadores inmigrantes, cuyo papel ha sido fundamental para el crecimiento económico del país, ahora que los sectores que los ocupan comienzan a dar muestras de ralentización e incrementan de forma clara sus índices de paro. Hay ya datos que aconsejan ir formulando una respuesta a la pregunta de ¿qué hacer ahora con la inmigración? La cifra de inmigrantes que cobran el paro en España ha crecido un 48% en los últimos doce meses. En Madrid y Andalucía se encuentran la mitad de los parados extranjeros. Por sectores, casi la mitad de los parados extranjeros corresponden al sector servicios con un total de 91.000 desempleados y le sigue la construcción con 40.467 parados inmigrantes.

Al igual que ocurrió con la emigración española a Europa en los años 60, el destino de muchos de estos parados inmigrantes deberá ser el retorno a sus países pero con sus correspondientes indemnizaciones y derechos económicos adquiridos por su tiempo de trabajo en España. Ese retorno con sus correspondientes recursos económicos debería jugar un papel dinamizador en la economía de los países de origen. Otra parte de la inmigración deberá ser asumida como parte de nuestra fuerza laboral sin hacer distinciones de ningún tipo respecto a los nacionales, especialmente a la hora de retribuir su trabajo.

Sería bueno tratar de evitar que el creciente paro entre los inmigrantes se convirtiera en problema económico y social. Debemos tratar de evitar tener que llegar a soluciones tardías, como la de la regularización de inmigrantes, que sólo muestra, la escasa capacidad de previsión de la que han dado muestras los distintos gobiernos, cualquiera que haya sido su color.

martes, 23 de octubre de 2007

Correa pedirá a Italia creación comisión binacional sobre inmigración

El presidente del Ecuador, Rafael Correa, anunció hoy en una entrevista con EFE que pedirá al presidente del Gobierno italiano, Romano Prodi, la creación 'de una comisión binacional para que se impulse con mayor energía la regularización de los inmigrantes ecuatorianos'.

Correa, que se encuentra en Nápoles para participar al Congreso interreligioso 'Para una mundo sin violencia', organizado por la comunidad de San Egidio, viajará mañana a Roma, donde se entrevistará con Prodi y el presidente del Congreso, Fausto Bertinotti.

'Pediremos, que al igual que en España, se cree una comisión binacional para impulsar con mayor energía la regularización de los ecuatorianos y para que se respeten sus derechos laborales, humanos y se facilite la reagrupación familiar'.

Correa señaló que, al contrario que en España, los inmigrantes ecuatorianos 'han tenido mayores problemas en Italia para integrase'.

Explicó que el tema principal de su encuentro con Prodi será 'la inmigración' y 'la cooperación, no sólo mercantil sino comercial en todos los niveles'.

El presidente ecuatoriano afirmó que 'todas las inversiones, y de 'cualquier país, son bienvenidas', a condición de que 'se paguen los impuestos, se respeten a los trabajadores, al Estado, y el ambiente'.

Correa puntualizó que Ecuador 'no se limita a una relación puramente económica con los Estados' sino que aspira a 'una dimensión mucho más amplia, que incluya cooperación y atención a los inmigrantes.

Tras sus entrevistas en Roma, el presidente regresará a Nápoles donde intervendrá en el Congreso en una mesa redonda sobre la situación de América Latina, junto con el argentino Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la Paz, y el obispo auxiliar de Puerto Príncipe, Pierre Dumas.

Correa llega de una visita a España, donde visitó Murcia, y en particular la localidad de Lorca, donde se encuentra una de las más grandes comunidades ecuatorianas del país.

El Gobierno descarta realizar nuevas regularizaciones de inmigrantes

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, afirmó ayer que la cifra de inmigrantes ilegales en España «ha bajado», mientras que la de repatriaciones «ha subido», por lo que descartó que el Gobierno vaya a emprender un nuevo proceso de regularización «como el que se tuvo que hacer, dado que hoy se controlan mucho mejor las fronteras».

Antes de participar en un acto en Cádiz, Rubalcaba se mostró prudente a la hora de opinar del proyecto de ley sobre inmigración de Francia, que plantea la regularización de aquellos inmigrantes que residan en territorio francés y puedan demostrar que tienen un puesto de trabajo.

«Todos los países de Europa han hecho en algún momento un proceso de regularización», argumentó el Ministro, y en España se llevó a cabo porque «existían más de medio millón de personas trabajando sin derechos ni deberes y había que sacar a esas personas que estaban trabajando en España de la ilegalidad y pasarlas a la legalidad».

¿Qué hacer con la inmigración?

TODOS los expertos coinciden en que el fuerte crecimiento de la economía española en los últimos años no habría sido posible sin el flujo de inmigrantes que ha llegado a nuestro país. No se ha tratado sólo de poder disponer de una amplia mano de obra en sectores, como el de la construcción, donde la gran actividad desbordaba la exigua oferta de trabajadores nacionales. La inmigración ha aportado también una mano de obra barata lo que ha permitido reducir de manera importante los costes de producción y ampliar los márgenes de beneficios de las empresas. Muy recientes datos muestran que por el mismo trabajo los trabajadores inmigrantes cobran has un 16 por ciento menos que los nacionales y, además, el carácter eventual de sus contratos es mayor: el 93 por ciento de los contratos de los extranjeros apenas duran nueve meses con grandes incidencias detectadas por la Inspección de Trabajo en sus condiciones.

El reto es ahora ver qué salida se da a estos trabajadores inmigrantes, cuyo papel ha sido fundamental para el crecimiento económico del país, ahora que los sectores que los ocupan comienzan a dar muestras de ralentización e incrementan de forma clara sus índices de paro. Hay ya datos que aconsejan ir formulando una respuesta a la pregunta de ¿qué hacer ahora con la inmigración? La cifra de inmigrantes que cobran el paro en España ha crecido un 48% en los últimos doce meses. En Madrid y Andalucía se encuentran la mitad de los parados extranjeros. Por sectores, casi la mitad de los parados extranjeros corresponden al sector servicios con un total de 91.000 desempleados y le sigue la construcción con 40.467 parados inmigrantes.

Al igual que ocurrió con la emigración española a Europa en los años 60, el destino de muchos de estos parados inmigrantes deberá ser el retorno a sus países pero con sus correspondientes indemnizaciones y derechos económicos adquiridos por su tiempo de trabajo en España. Ese retorno con sus correspondientes recursos económicos debería jugar un papel dinamizador en la economía de los países de origen. Otra parte de la inmigración deberá ser asumida como parte de nuestra fuerza laboral sin hacer distinciones de ningún tipo respecto a los nacionales, especialmente a la hora de retribuir su trabajo.

Sería bueno tratar de evitar que el creciente paro entre los inmigrantes se convirtiera en problema económico y social. Debemos tratar de evitar tener que llegar a soluciones tardías, como la de la regularización de inmigrantes, que sólo muestra, la escasa capacidad de previsión de la que han dado muestras los distintos gobiernos, cualquiera que haya sido su color.

Comienza el segundo Ciclo de Cine e Inmigración con el fin de sensibilizar

Ayer dio comienzo el II Ciclo de cine e Inmigración, como fruto de un convenio de colaboración entre el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales y la Consejería de Bienestar Social. Estas películas se proyectarán en el el Aula de cine de la UNED del 22 al 26 de octubre, en horario de 20 a 22 horas. En estas jornadas se pretende de esta manera, sensibilizar a los ciudadanos respecto al tema de la inmigración, en el que que Melilla es una de las principales regiones a este respecto.


Las películas que podrán disfrutarse son: ‘El tren de la memoria’, ‘La canción de carla’, ‘Balsero’, ‘Oriente es oriente’ y ‘Flores de otro mundo’. Esta cinematografía está enmarcada dentro de la inmigración, de la integración, de distintos puntos de vista y de diversos paises. De este modo, ‘El tren de la memoria’ trata de la inmigración de España a paises del este de Europa y la vuelta de un inmigrante a España, recordando los años cincuenta y cómo se está produciendo la inmigración en la actualidad. Así, se abarca la inmigración que se produce últimamente en España y en el resto de Europa.

El convenio de colaboración entre el Ministerio y la Consejería, cuesta en su implantación un millón de euros anuales, y en él se enmarcan varios ejes: empleo, vivienda, servicios sociales, salud, infancia y juventud, mujer y sensibilización. Se desarrolla a lo largo de todo el año y el último trimestre está centrado sobre todo en el de sensibilización. En el eje de empleo, se imparten diversos talleres dirigidos a inmigrantes con el propósito de ampliar su formación, mientras que en el de vivienda se les proporciona ayudas a este respecto. En el de Servicios Sociales se colabora con diversas ONGs, en el de salud, se promueven campañas de salud sexual e integral, en el de Infancia y Juventud se potencia la participación de los jóvenes en el tejido asociativo y su asistencia a campamentos de verano, y en el de la mujer se le presta asistencia jurídica, psicológica y social.

Otro de los temas programados es la Guía de Recursos Sociales e Información Jurídica para las personas inmigrantes. Además durante los días 22 y 23 de noviembre tendrán lugar las II Jornadas de Inmigración, que tratarán los temas de ‘Interculturalidad y salud’ en colaboración con la Fundación para el desarrollo de la Enfermería. En estas Jornadas participarán además los inmigrantes que viven en el Centro de Estancia Temporal para Inmigrantes (CETI), donde desarrollarán distintas actividades de animación.

El 29 y el 30 de noviembre tendrá lugar la II Muestra Intercultural en el Hotel Melilla Puerto, donde participarán todas las entidades que trabajan en materia de inmigración, además de las administraciones públicas.