sábado, 24 de noviembre de 2007

Casi un millón de inmigrantes han conseguido papeles en el último año

Los extranjeros en situación legal superan los 3,7 millones, un 33% más que a finales de 2006, y representan ya el 8,4% de la población total en España

Casi un millón de inmigrantes (946.679 personas) han legalizado su situación en España entre septiembre de 2006 y septiembre de 2007. Es el mayor crecimiento de la colonia extranjera habido hasta ahora a pesar de que no ha tenido lugar ningún proceso extraordinario de regularización. En tan sólo un año, el colectivo legal se ha elevado en un 33,8%, lo que sitúa el número total de extranjeros con certificado de registro o tarjeta de residencia en vigor en 3.740.956 personas, según las últimas estadísticas oficiales del Ministerio de Trabajo.

Tras el fuerte incremento del último año, la población foránea es ya el 8,4% de los 44 millones de habitantes de España. El aumento de extranjeros en situación legal ha sido especialmente significativo en el tercer trimestre de 2007 (junio-septiembre), cuando consiguieron la residencia 204.609 personas, un aumento del 5,79% en tres meses.

Las últimas cifras del Ejecutivo apuntan a que casi dos de cada tres extranjeros residentes legales están incluidos en el denominado 'régimen general', al tratarse de ciudadanos procedentes de fuera de la Unión Europea. Así, España cuenta ya con 2.296.888 extracomunitarios legales (el 61,4% del total), frente a las 1.444.068 personas (el 38,6% de la colonia extranjera) inscritas en el 'régimen comunitario'.

Perfil

El notable incremento de las tarjetas de residencia no ha cambiado significativamente la radiografía de la inmigración legal en España: poco más de un tercio de los residentes son comunitarios, el 31,3% proceden de Iberoamérica, dos de cada diez 'legales' vienen de África, el 6% son asiáticos, casi el 3% llegan de la Europa no comunitaria, el 0,5% son norteamericanos y sólo el 0,05% de países de Oceanía. A estas cifras hay que sumar 1.096 extranjeros legales que son oficialmente apátridas.

Según nacionalidad, el colectivo mayoritario es el marroquí (625.123 personas), seguido del rumano (505.670) y del ecuatoriano (387.047). A continuación se sitúan los colombianos (246.542 ciudadanos), británicos (192.688), italianos (118.354), chinos (113.922) y búlgaros (113.792).

Los aumentos de las colonias marroquí y, sobre todo, rumana explican el fuerte incremento de las tarjetas de residencia este último año y, en particular, este último trimestre. Entre junio y septiembre, el colectivo legal rumano creció en 101.066 personas (un aumento superior al 24% en apenas tres meses). 21.437 marroquíes consiguieron 'papeles' en ese mismo periodo, seguidos de búlgaros (14.932), portugueses (8.783) e italianos (7.834). Por primera vez descendió el número de ecuatorianos (10.383 inmigrantes menos).

Andalucía, a la cabeza

El mapa de la inmigración en España es muy heterogéneo: Cataluña, Madrid, Valencia y Andalucía agrupan al 64% de los extranjeros en situación legal. Sólo Madrid y Barcelona acogen al 31% de los legales. Los extracomunitarios son mayoría en todas las comunidades autónomas menos Canarias, Baleares, Galicia y Ceuta.

La edad media de los 'legales' es de 33 años. 471.352 extranjeros (el 12%) son menores de 16 años, 3.116.223 (el 83%) tiene entre 16 y 64 años y 153.202 (el 4%) son mayores de 64 años. El 4,7% de los extranjeros legales (178.433 personas) han nacido en España.

España: 46 por ciento de migrantes extranjeras son mujeres

Por Argelia Villegas López



Madrid, Esp., 15 nov 07 (CIMAC/AmecoPress).- Cerca de 500 mil mujeres procedentes de otros países, entre los cuales destacan los de América Latina, viven en España enfrentando grandes dificultades. Atrás dejaron familias enteras.


La población femenina inmigrante ha transformado y cambiado el rostro de la sociedad española en pocos años, por lo que es importante analizar causas de su migración y valorarlas no sólo como una fuerza laboral, sino también como personas, aseguraron la semana pasada participantes en el congreso La mujer migrante. Retos y Oportunidades.



En su tercera edición, el Congreso sobre inmigración y desarrollo humano fue organizado por la Consejería de Inmigración, la Cátedra de Inmigración de la Universidad de Vitoria, en Cooperación con la Comunidad de Madrid. En esta ocasión se dedicó a la realidad de la mujer inmigrante en España.



“El 46 por ciento de la población que ha migrado a España son mujeres, el proyecto y proceso migratorio femenino marca una diferencia en las migraciones, es por ello importante estudiar la inmigración desde una perspectiva de género”, indicó Eva Martínez, Coordinadora Mujer y Empleo de la Red Acoge durante el Congreso.



Durante dos días, el Círculo de Bellas Artes de Madrid fue el recinto que acogió la actividad, a la cual asistieron empresarias inmigrantes, representantes de ONG, catedráticas y teóricas, y ciudadanía en general para analizar y debatir sobre retos y oportunidades actuales que enfrentan las mujeres extranjeras en España.



Las y los ponentes coincidieron en que las necesidades y limitantes de las mujeres inmigrantes “son las mismas que enfrentan las españolas” entre las que destacan: necesidad de más guarderías, pleno respeto a la vida sexual de las mujeres, trabajar con las nuevas generaciones que están constituyendo la ‘nueva España’. También la soledad fue señalado como uno de los lastres más fuertes que afrontan las mujeres inmigrantes al desarrollar su vida en un entorno distinto al suyo”, dijo Martínez.



MIGRANTES Y CRECIMIENTO ECONÓMICO



Valencia, Murcia, Baleares y Madrid son comunidades que han tenido un mayor crecimiento económico gracias a la población inmigrante.

“Las mujeres inmigrantes han demostrado una gran fortaleza con su trabajo. Prueba de ello se registra en las Comunidades Autónomas de Valencia, Baleares, Murcia y Madrid, en las que actualmente existe un mayor desarrollo económico”, indicó Leopoldo Navarro, director de Inmigración y Voluntariado de la Comunidad de Murcia durante su intervención.

Agregó que “desde la Comunidad de Murcia nos hemos esforzado para que todos los programas implementados cuenten con una perspectiva de género transversal que les permita una mejor plataforma para su crecimiento”.

El codesarrollo y la mujer inmigrante en Madrid, Experiencias e intervención social de ONG, Mujeres inmigrantes emprendedoras, Conciliación y familia en la mujer inmigrante y española y Distintos valores religiosos de la mujer inmigrante fueron las diversas ponencias y temáticas en las cuales durante dos días se analizaron retos y oportunidades de la población femenina extranjera en España.
La vida pública femenina no puede ser el único modelo de emancipación de la mujer.

Por su parte Jutta Burggraf, quien es doctora en Psicopedagogía de la Universidad de Navarra, se pronunció a favor de revalorar el trabajo que realizan millones de mujeres en su hogar, y no sólo considerar un éxito las conquistas laborales y públicas de las mujeres.

“Hay una grandeza enorme de las mujeres que trabajan en sus casas, debemos aprender a revalorarlas, no sólo el modelo de emancipación puede ser el éxito en la vida pública y laboral”, dijo.

La catedrática indicó que los verdaderos cambios en las sociedades y que favorezcan a una verdadera igualdad en la vida de las mujeres “se deben dar suavemente”.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, acompañada por el Consejero de Inmigración y Cooperación Fernández Lasquetty fueron los encargados de inaugurar este congreso.

Blasco propone que se estrechen los vínculos entre inmigración y codesarrollo

. R.
ALICANTE. El conseller de Inmigración y Ciudadanía, Rafael Blasco, afirmó ayer que el crecimiento migratorio que está experimentando España en las últimas décadas «constituye una ventaja y no un problema». Según opinó, las migraciones «son un factor clave de los procesos de desarrollo, y un elemento enriquecedor, tanto para los países de origen como de destino». El conseller hizo estas declaraciones en la Universidad de Alicante donde participó en el acto inaugural del II Congreso Internacional de Cooperación al Desarrollo, que se celebra hasta el próximo sábado.
Durante el acto, el conseller destacó que hay que establecer un vínculo entre inmigración y codesarrollo. Así, los propios inmigrantes «deben participar en la evolución económica, social y cultural de los pueblos, que ya lo van haciendo con las remesas que envían».
Remesas de 1.000 millones Según datos del Banco de España, las remesas enviadas por los inmigrantes a sus países alcanzaron los 6.806 millones de euros, de los que casi 1.000 corresponden a la Comunidad.Blasco destacó además que los 727.000 ciudadanos extranjeros censados en las provincias valencianas suponen un 16 por ciento del total de la población, lo que significa un porcentaje de los más altos de España y del resto de Europa, ya que la media de ésta última es de un 10 por ciento, lo que convierte al país en el segundo país con mayor flujo migratorio, tras Estados Unidos.
El conseller consideró «absolutamente inadmisible» que el Gobierno central califique de «anecdótica» la llegada de 13 pateras a la costa alicantina y criticó la gestión del Ejecutivo en esta materia, al que consideró «irresponsable por su gestión de las fronteras, que genera ciertas tensiones y consecuencias que son inadmisibles, porque estas personas no pueden entrar de forma irregular en pleno siglo XXI en una sociedad como la nuestra». En este sentido, aseguró que «está absolutamente contrastado» que la regularización hecha de forma «apresurada y sin planificación adecuada» por el Gobierno socialista ha generado un efecto llamada con consecuencias que ahora está sufriendo la sociedad española. De acuerdo con datos de Inmigración, se calcula que en la Comunidad Valenciana hay más de 90.000 personas en situación irregular.

El economista Ontiveros asegura que la inmigración es claramente positiva para la economía canaria

El economista Emilio Ontiveros aseguró hoy que la inmigración es claramente positiva para la economía canaria, cuya desaceleración será similar a la estatal gracias al turismo y a la estabilidad de sus principales clientes, Alemania y Reino Unido, si bien el paro en la construcción subirá.

Ontiveros, que se ha trasladado a Gran Canaria para ofrecer una conferencia, consideró que el ritmo de entradas de inmigrantes de los últimos cuatro años no se puede sostener y sostuvo que el efecto de los que ya están en España y Canarias será "claramente positivo" a medio plazo.

Los inmigrantes están "influyendo muy positivamente" y el análisis económico "deja poco lugar a dudas de su efecto favorable", pues han compensado la tendencia demográfica adversa, han dinamizado sectores como la construcción residencial y el primario, y han contribuido a la moderación salarial, sostuvo el economista.

Sobre la moderación salarial, agregó que ha sido una de los aspectos que más ha influido en el crecimiento económico de los últimos años.

En cualquier caso, opinó que sería bueno procurar la plena integración y formación de los inmigrantes para contribuir a su movilidad social y no sólo se piense en ellos "como factor de trabajo para las tareas de menor valor añadido".

El economista se refirió a la crisis mundial iniciada a principios de agosto y la consideró diferente a cualquier otra porque no se produce en economías en desarrollo sino en las más avanzadas, si bien en España tendrá distintos efectos que en Estados Unidos por las diferencias en su mercado financiero.

Entre sus efectos, destacó que las ventas inmobiliarias en España y en Canarias se han estancado, pero aseguró que los precios no bajarán, si bien no crecerán tanto, pues han pasado del 11 al 5 por ciento y no descartó que se sitúe en el IPC, que consideró lo razonable.

Las economías que más dependan de la construcción residencial notarán la desaceleración de este sector, aunque en el caso de Canarias se verá compensada por el mantenimiento del turismo, por lo que recomendó cuidar y poner en valor el patrimonio natural del archipiélago, pues es su póliza de seguros.

Ontiveros confió en que Canarias acabe el año con un crecimiento similar al del conjunto del Estado, que estimó en torno al 2,5 por ciento, y que el año próximo este próximo al 3 por ciento, aunque la inflación española y canaria superará a final de año la media europea en un uno por ciento, lo cual "es bastante".

El economista destacó la oportunidad de inversión en µfrica que tiene Canarias, pues las economías emergentes son las que están llamadas a crecer.

Los mayores crecimientos mundiales de los últimos años los han protagonizado China, la India, Brasil o Rusia, con incrementos de hasta el 11 por ciento y, de hecho, son los responsables del 60 por ciento del incremento de la demanda mundial, lo que supone un nuevo rasgo de la crisis mundial en comparación con las anteriores.

En este marco, en el que España es el quinto inversor en Estados Unidos y el primero en América Latina, µfrica es una de las asignaturas pendientes y puede suponer una gran oportunidad para Canarias, subrayó.

Otro de los factores diferenciales de la actual situación económica es que España se encuentra en uno de sus menores niveles de morosidad (1,5 por ciento) y con su economía pública saneada, pues el endeudamiento está en sus menores índices históricos, "sólo" un 34 por ciento del PIB.

Por ello, a pesar de la desaceleración anunciada y las revisiones a la baja del crecimiento económico, las políticas sociales anunciadas por el Gobierno español, como las ayudas a la natalidad o el aumento del salario base, no están en peligro, pues además su impacto presupuestario es limitado, aseguró.

A la búsqueda del 'mosso' inmigrante

El inspector Rosell les ha dado plena libertad para decir lo que se les antoje. Aun así, permanecen tiesos como palos. Sonríen, pero con moderación. Se dirigen a todo el mundo de usted y muestran un hondo respeto por el uniforme, que ya consideran suyo. Juan José Ramírez y Kristin Schlag son alumnos novatos. Hace un mes iniciaron el curso de formación en el Instituto de Seguridad Pública de Cataluña. Si todo sale bien, el año que viene serán mossos d'esquadra. Y motivación no les falta.

Él, haitiano y ella, alemana, son una rara avis en la escuela de Mollet. Aunque poseen la nacionalidad española (requisito básico para ser policía), comparten su origen extranjero junto a otro puñado de jóvenes. Entre todos son 19. Pocos, si se compara con la cifra de aspirantes de esta promoción: 1.281. Y entre los agentes de la policía autonómica que están en activo, apenas 60 son hijos de inmigrantes o inmigrantes nacionalizados.

El Departamento de Interior busca acelerar la incorporación de nuevos colores de piel, acentos y sensibilidades a la policía catalana. Por eso lanzó, en mayo, una convocatoria de ayudas para participar en el Programa de diversificación social. La idea es sencilla: dar a los inmigrantes una formación suficiente para que puedan presentarse, con unas mínimas garantías, a las pruebas de acceso a los Mossos. "La policía ha de ser un reflejo de la sociedad, que es diversa", sostiene el director del Instituto de Seguridad, Carlos González.

El resultado de esta iniciativa, pionera en España, no ha cumplido las expectativas. Interior reservó 110 plazas, pero apenas se presentaron 45 solicitudes. Y la mayoría de candidatos no reunieron los requisitos, o no lograron superar las pruebas. De modo que sólo 18 personas asisten efectivamente al curso, que acabará en diciembre. "Es pequeño, pero es un primer paso. Quizá fuimos demasiado optimistas", subraya González.

Los responsables del programa no han tenido "demasiado tiempo" para elaborarlo. Para curarse en salud, la próxima convocatoria irá precedida de una "campaña informativa" dirigida a los alumnos de secundaria y a las asociaciones de inmigrantes, anuncia González.

Al margen de cuestiones técnicas, el coordinador del programa, Joan Navarro, ve otra razón de fondo: los recelos de una parte de los extranjeros. "En muchos países extracomunitarios, la policía es sinónimo de represión y de corrupción", argumenta. Una idea que comparte la Federación de Colectivos de Inmigrantes de Cataluña. "En los lugares de donde venimos, la palabra policía es mala, asusta", expone su secretario, el argentino Diego Arcos, quien no obstante ve "positiva" la medida para evitar conflictos. "La proporción de extranjeros aún es ridícula. Pero si un mosso saluda en árabe a un marroquí, la mitad de los problemas ya no aparecen", añade.

En la misma línea se expresa el presidente de la Asociación de Trabajadores Paquistaníes, Javed Ilyas: "Cuando vea a un policía de su país, el extranjero podrá hablar más tranquilo y explicarse mejor. Aunque eso no evitará los abusos aislados".

Con la incorporación de extranjeros, los Mossos d'Esquadra salen ganando, insiste González: "Ellos nos van a proporcionar un mejor entendimiento de los usos y costumbres de su comunidad. Y van a explicar cómo piensan y actúan sus compatriotas a los otros policías".

Por seguir los cursos, Interior ofrece a cada estudiante 285 euros al mes. Este incentivo económico desagradó a algunos sindicatos policiales y partidos políticos por tratarse de una medida de "discriminación positiva". González no lo ve así: "Les exigimos un requisito que el resto no tiene que cumplir: un conocimiento profundo de la lengua y la cultura de su país".

Entre los 18 estudiantes hay 4 chicas: tres magrebíes y una guineana. El resto son hombres de Pakistán, Líbano, Argentina, Marruecos, Rumania y la República Dominicana. Tienen entre 20 y 34 años y "unas ganas enormes de ser policías", cuenta Navarro. La mayoría ha nacido fuera de Cataluña y ven, en la incorporación a los Mossos, "una salida digna y una opción para integrarse".

Los profesores les enseñan lengua y cultura catalanas -el nivel B es otro requisito para acceder al cuerpo-, así como aspectos básicos de legislación. Dice el coordinador que son alumnos muy aplicados. "Nunca faltan. Se nota que quieren ser útiles para sus comunidades".Los aspirantes a mosso Juan José Ramírez y Kristin Shclag, en el Instituto de Seguridad Pública de Mollet del Vallès.

/ tejederas

Niños inmigrantes copan las aulas españolas

CARLOS PÉREZ ARIZA

ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL

Madrid.- El crecimiento de la población estudiantil extranjera en España ha dado un salto vertiginoso en los últimos diez años. De 73.510 a 637.676 alumnos escolarizados desde la educación infantil a la universitaria, según fuentes estadísticas del Ministerio de Educación.

De ese total, 10,5% están en colegios públicos, gratuitos; mientras 4,6% acuden a centros privados o concertados, donde hay que pagar matrícula, en total el 15,1% de los alumnos de España son hijos de inmigrantes.

Las aulas forman un mosaico multicultural, donde los latinoamericanos representan -ecuatorianos, colombianos, argentinos, bolivianos y peruanos- 25,8%, mientras que las otras nacionalidades principales (marroquíes, rumanos, británicos, chinos y búlgaros) alcanzan el 23,5%. Una torre de Babel en cada clase.

Los datos dan una idea de la fuerza de la inmigración en España, donde este fenómeno es algo nuevo. Sin la tradición inmigratoria de Francia, Alemania o Inglaterra, este país se enfrenta a un reto mayúsculo: dar empleo, asistencia sanitaria, vivienda y escuela a unos cinco millones de inmigrantes, aunque no hay cifras oficiales, ya que se desconoce cuántos de éstos son ilegales. En el sistema educativo las dificultades de adaptación a la lengua y a las costumbres religiosas, sobre todo para los niños y jóvenes que proceden del campo musulmán, no son pocas.

La mayoría de los docentes consultados sobre este tema coinciden en que la Administración no estaba preparada para esta avalancha de nuevos alumnos. Incide principalmente sobre el nivel de la calidad de la enseñanza. El escaso o nulo dominio del español de los que no proceden del ámbito hispano es uno de los principales problemas para los maestros.

El otro es las clases de religión, que ahora tienen que ser selectivas, al haber cristianos y musulmanes en las mismas aulas. Culturas tan distintas, tanto en la forma de entender a su Dios, como en la alimentación o en los horarios de sus plegarias, hacen que las escuelas españolas se estén convirtiendo en una de las mejores vías para la integración y el respeto por lo extraño o lo diferente.

Finalmente, sólo en Madrid, los latinoamericanos cuentan con 70 medios de comunicación, según un estudio de la Universidad Rey Juan Carlos.

Inmigración, ¿falsos estereotipos?

ARANTXA RICA

ALICANTE. No es nuevo que desde hace algunos años, la inmigración es uno de los temas que más da que hablar entre los ciudadanos y mucha tinta ha hecho correr en los medios de comunicación. Los datos ofrecidos por la ultima encuesta realizada por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), sitúan a la inmigración como la principal preocupación de los habitantes de la Comunidad Valenciana que, en parte, consideran a los nuevos vecinos como responsables del aumento del gasto público, como por ejemplo en Sanidad.
Sin embargo, hay datos que reflejan que ésta es una idea errónea. Según explica el excoordinador del Centro de Salud de San Miguel de Salinas, José Luis Giménez, un estudio británico del Home Office señala que los inmigrantes laborales «generan un 10 por ciento de riqueza más del gasto que producen».
Para Giménez -que es profesor del Curso de Atención Sanitaria a Población Inmigrante, dirigido a personal sanitario- hay que diferenciar entre la inmigración laboral y la procedente de países de la Unión Europea (UE). Esta última, opina , «genera mucho gasto, sobre todo porque la mayoría son jubilados y ya tienen cierta edad». Aunque existe concierto entre España y países de la UE en el que cada estado paga las facturas de sus ciudadanos, la picaresca está a la orden del día. De este modo, ciudadanos europeos eligen la Comunidad Valenciana para operarse gratis de patologías por las que en sus países tienen que pagar.
Giménez, a través de su experiencia conoce numerosos casos. Torrevieja es «una ciudad clave para este tipo de delitos». Tan sólo tienen que empadronarse en la localidad. Así, «una vez censados, se vuelven a sus países de origen y cuando les llaman para la operación, algún amigo les avisa, cogen un vuelo chárter y vuelven».
Normativa en vacunas
Otro de las situaciones con las que se encuentran los sanitarios valencianos, producto de la interculturalidad y que también fue tratada en el Curso de Atención Sanitaria a Población Inmigrante, es la referente a las vacunas. A este respecto, «la normativa en cada país tiene sus propios criterios, incluidos los europeos e «incluso las normas pueden cambiar de una comunidad a otra», apostilla Giménez. Así, mientras en Gran Bretaña es obligatoria la vacuna de tuberculosis, la normativa valenciana no la exige. Sin embargo, ésta sí que incluye entre sus vacunas la de la hepatitis B y de tétanos, entre otras. En los países del este, por ejemplo, se vacuna de difteria, enfermedad que en España hace ya años que fue erradicada. En este sentido, el sanitario valora muy positivamente el «Calendario de Vacunación Internacional de Vacunaciones» editado por la Conselleria de Sanidad, que «ha facilitado mucho el trabajo de los sanitarios». En esta guía se indican las vacunas que cada país incluye con lo que así, el personal sanitario puede comparar y aplicar las que falta.
Las mismas dolencias
Otro de las preocupaciones que la llegada de inmigrantes ha traído a los ciudadanos autóctonos es el miedo a enfermedades importadas de otros países. Daniel López, médico de cabeza y experto en enfermedades tropicales y medicina humanitaria, explica que son temores infundados. «Enfermedades como el paludismo o la enfermedad de Chagas necesitan para transmitirse un mosquito que aquí no existe, es imposible el contagio». «A los inmigrantes les afectan las mismas enfermedades que a nosotros».
Para López, el mayor problema que encuentran los médicos en la asistencia al inmigrante es que «muchos de ellos tienen una idea distinta de la sanidad de la de aquí». En base a sus experiencias, creencias religiosas e ideológicas pueden interpretar su enfermedad de diferentes maneras. Por ello, defiende. que sería muy útil la incorporación de mediadores interculturales e intérpretes familiarizados con temas sanitarios. En EE.UU, por ejemplo, hay protocolos médicos diferentes dependiendo de la cultura de los pacientes, explica.
Expertos sanitarios afirman que el coste de la atención sanitaria a inmigrantes laborales «es mínimo» ya que, según estudios, generan más riqueza que lo que gastan.
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