sábado, 9 de febrero de 2008

La inmigración legal supera a la clandestina

En el año 2006 se registraron 200.000 entradas regulares.

Las entradas legales de inmigrantes en España alcanzaron el año pasado la cifra de 200.000, con lo que superaron por primera vez al número de personas que intentaron llegar a las costas del país de forma clandestina. Así lo anunció ayer la secretaria de Estado de Inmigración e Inmigración, Consuelo Rumí, al hacer balance de la legislatura en la que se han batido todos los records de contratación de trabajadores inmigrantes en sus países de origen.

EN EL 2007, SIMILAR El Gobierno espera que este año se cierre con una cifra de entradas legales similar a la del 2006, a pesar de que sus previsiones apuntaban a las 180.000 contrataciones.

Ese registro ya se ha rebasado un mes antes de acabar el año gracias a la proliferación de permisos de trabajo de temporada, que van a superar con creces los 61.000 previstos para esta época.

A ellos hay que sumar los 90.000 extranjeros que han sido contratados en sus países por pequeñas y medianas empresas y por particulares a través del llamado régimen general, así como los 20.000 que han sido captados por el sistema del contingente.

Esta es la vía que utilizan las grandes empresas para recabar de forma masiva mano de obra de otros países, para hacer frente a la oferta de empleo.

CORRECCIÓN A LA BAJA El Gobierno fijó para este año una cifra provisional de 27.034 puestos de trabajo para cubrir por la vía del contingente. A la vista de que los empresarios han demandado finalmente unos 7.000 menos, el Consejo de Ministros aprobará el próximo viernes un número inferior para el 2008. Rumí explicó que este descenso se debe al aumento de trabajadores inmigrantes por la vía de la reagrupación familiar, al descenso de actividad en el sector de la construcción y al éxito de otras fórmulas laborales como la contratación de temporada.

Los inmigrantes triplican su presencia en el mercado laboral gaditano en sólo cinco años

El número de extranjeros afiliados a la Seguridad Social ha pasado de 3.996 en 2002 a los 10.977 registrados durante el pasado mes de octubre Raúl Mostacedo es un boliviano residente en Jerez desde hace tres años y medio que ha encontrado un trabajo donde se siente a gusto.

Cada vez son más y cada vez están más integrados. Los bajos índices de natalidad y el sistema económico que mantiene el buen nivel de vida existente en España los convierte en necesarios, casi imprescindibles para que todo se mantenga más o menos como siempre. A la llegada masiva de inmigrantes a la provincia en los últimos años podría aplicarse la famosa frase del príncipe Salina (Burt Lancaster en el cine) en El Gatopardo: «Algo debe cambiar para que todo siga igual».

En sólo un lustro (el periodo que comprende de 2002 a octubre de 2007) los afiliados extranjeros a la Seguridad Social casi se han triplicado y han pasado de ser 3.996 a 10.977, con incrementos periódicos de entre 1.000 y 1.500 afiliados inmigrantes más por año. Una cifra aún exigua en comparación a los 395.791 afiliados en total que registra en la actualidad la provincia, pero cuyo crecimiento constante supondrá que en unos pocos años se convierta en un porcentaje significativo.

Autónomos

La gran mayoría de estos inmigrantes dados de alta como trabajadores pertenecen al régimen General, dentro del cual, los sectores de la construcción y la hostelería son igualmente mayoritarios. Además, llama la atención de que 2.261 sean autónomos. Un dato que encaja con la percepción de las asociaciones solidarias que trabajan en favor de la integración laboral de las personas nacidas fuera de las fronteras españolas y que orientan muchos de sus programas a ayudar a los inmigrantes que desean montar sus propias empresas dada la gran dificultad existente en encontrar un empleo por cuenta ajena con buenas condiciones laborales.

Los inmigrantes también están poco a poco conquistando sectores hasta ahora vetados para ellos. «El nivel formativo en origen de estas personas es muy similar a la media nacional, pero hasta hace poco tenían que conformarse con un pocos empleos como la de trabajadora doméstica o albañil no cualificado. Por ejemplo, en los últimos tiempos los inmigrantes están calando en otros sectores, como en la hostelería, donde está habiendo una importante subida», explica Francisco Morales, coordinador provincial del Centro de Acogida de Inmigrantes (CEAIN).

El retrato de la situación laboral de los extranjeros en Cádiz es un reflejo exacto de lo que sucede en el resto de España. De este modo, de los 767.000 nuevos puestos de trabajo creados en España en 2006, 450.000 fueron ocupados por inmigrantes , lo que implica que sólo el 42,2% de los españoles pudieron cubrir el nuevo empleo y el 58,8% restante se habría quedado sin cubrir a no ser por la inmigración, según los datos del Anuario La Inmigración en España en 2006, realizado por el Consejo Superior de Cámaras de Comercio.

Así, el presidente del Consejo Superior de Cámaras de Comercio, Javier Gómez-Navarro, advirtió del riesgo que supone que en los próximos años se produzca una caída del empleo de inmigrantes en la construcción por la crisis del sector. Así, un total de 376.700 extranjeros trabajan este año en la construcción, un 21% más que el año pasado. Pero este dato refleja la caída en la demanda de empleo en esta actividad, ya que el crecimiento en el 2006 fue mucho mayor, con un aumento del 66% de trabajadores inmigrantes sobre el 2005. Unas cifras que dejan clara la tendencia a la baja del sector.

El estudio apunta, además, que el segundo sector con mayor número de extranjeros,tras la construcción, es el hostelero, con un total de 210.800 trabajadores en el 2007. Después de esta actividad económica se encuentran la agricultura (con 157.900 inmigrantes empleados), el comercio (174.500) y el servicio doméstico (183.200).

Cerca del 60% del nuevo empleo en 2006 se cubrió gracias a los inmigrantes

De los 767.000 nuevos puestos de trabajo creados en España en 2006, 450.000 fueron ocupados por inmigrantes, lo que implica que sólo el 42,2% de los nativos pudieron cubrir el nuevo empleo y el 58,8 por ciento restante se habría quedado sin cubrir a no ser por la inmigración.

Así se desprende del Anuario 'La Inmigración en España en 2006', presentado hoy por los presidentes del Consejo Superior de Cámaras de Comercio, Javier Gómez-Navarro y de la Fundación CIDOB, Narcis Serra y el catedrático de Sociología Joaquín Arango.

Según este informe, la media del año pasado situó la proporción de inmigrantes ocupados en el 14,9 por ciento, una cifra 'insólita', en especial si se la compara con el 6 por ciento registrado en 2001, o incluso el 13,1 por ciento de 2005.

El estudio pone de manifiesto la incapacidad de la oferta española para atender el crecimiento del mercado de trabajo en España y augura que el mercado laboral continuará necesitando la inmigración en proporciones muy elevadas para mantener el aparato productivo.

Durante su intervención, Gómez Navarro, recordó que en los dos últimos años, España ha recibido el 40 por ciento de los inmigrantes llegados a la Unión Europea y subrayó que en la próxima legislatura será muy importante cómo debe ser gestionada la inmigración, que en su opinión debe ser acometida con una visión empresarial.

Hizo referencia al sector de la construcción -en el que trabajaban 311.281 inmigrantes en enero de 2006) donde, en su opinión se va a generar un 'paro importante' y dijo que 'hay que asumir' que deberán reconvertir su empleo y el sector en el que trabajan y darles formación.

El informe señala que la población potencialmente activa española ha experimentado en 2006 una 'profunda acentuación de sus rasgos más negativos', con una importante reducción de efectivos de 16 a 34 años (133.400 personas menos), la estabilidad de los de 35 a 50 años, y una notable alza de los de 50 a 64 años.

Con respecto a la evolución de los afiliados extranjeros a la Seguridad Social tras el proceso de regularización en 2005 de casi 580.000 personas, el anuario indica que supuso el afloramiento de una importante volumen de economía sumergida, a la vez que las cuentas de la Seguridad Social se vieron notablemente mejoradas.

Con la regularización, el sector con mayor crecimiento de extranjeros en alta de la Seguridad Social fue el del servicio doméstico, pero un año después los sectores que seguían creciendo fueron especialmente la construcción, seguido de la hostelería y el comercio.

«España no hubiera crecido tanto sin los inmigrantes»


ROSA APARICIO CATEDRÁTICA DE SOCIOLOGÍA E INVESTIGADORA DE MIGRACIONES

La experta afirma que la población marroquí es la que más integrada está en la sociedad

Catedrática de Sociología de la Universidad Pontificia de Comillas, esta colombiana de 71 años, es una de las pioneras en investigación sobre el fenómeno de la inmigración en España, país en el que reside desde hace 40 años. Ayer impartió en la Facultad de Educación de la Uva la conferencia 'Inmigración e integración social en España. El caso de las segundas generaciones'.

-¿Qué repercusiones tendrá a largo plazo la llegada de inmigrantes a España durante los últimos años?

-Los inmigrantes vienen porque hay una demanda de trabajo, si no, no vendrían. España no hubiera crecido tanto los últimos años si no hubiera sido por ellos. Supone también un cambio de la sociedad, que va a tener que acomodarse a una población nueva y distinta, si no, habrá un conflicto.

-¿Cómo son esos adultos hijos de inmigrantes?

-Se sitúan laboralmente algo mejor que los padres, pero siguen ocupando puestos bajos, a pesar de ser gente cualificada. En general están por debajo de los jóvenes españoles en cuanto a trabajo y acceso a la Universidad. Tienen menos porcentaje de desempleo y esto tiene dos puntos de vista, uno positivo porque están empleados y otro negativo, porque pueden estar obligados a coger cualquier trabajo. En cuanto a aspectos culturales, son como cualquier joven, les gustan las mismas cosas, pero tienen la ventaja de que también tienen su cultura de origen, la de sus padres. Los peruanos son la excepción, se identifican más con España que con su país.

-Está la sociedad española preparada para esta convivencia multicultural.

-Ese es el problema. Ha cogido por sorpresa, de ahí que no se sepa reaccionar. Hay gente que ve la inmigración como algo positivo y otra que no sabe como verlo.

-¿Cómo se puede fomentar ese cambio ?

-Sensibilizando a la población para que se de cuenta de los beneficios de la inmigración y de que estamos en otra sociedad.

-¿Cuál es la conclusión que más la ha sorprendido de los estudios que ha realizado?

-Una cosa que puede sorprender es que la población marroquí es una de las que mejor integradas están. Es un tópico decir que estos se integran peor y que los latinoamericanos mejor y no.

-¿Vamos por buen camino?

-Hay cosas que se hacen bien y otras que no. No me gusta que se utilice el tema de la inmigración como una herramienta política que unos usan para continuar en el poder y otros para acceder a él.

-¿Llegará algún día en el que dé igual el color de la piel o el origen de la persona?

-No lo creo. Quizá se verá a los inmigrantes como algo norma, pero que no importe nada su origen... Sólo se que no se ha conseguido en otros países en los que ya estaban más acostumbrados.

Inmigración tendrá papel protagonista en conclusiones Cumbre UE, según España

La política de inmigración constituirá 'casi la parte más sustantiva y más amplia' de las conclusiones del próximo Consejo Europeo, según anunció hoy el ministro de Exteriores español, Miguel Angel Moratinos, tras preparar el documento junto a sus homólogos europeos.

En una rueda de prensa, Moratinos expresó su satisfacción por la importancia que este área tendrá en las conclusiones de la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la UE, que se celebrará el próximo viernes en Bruselas.

El ministro destacó que, a petición de España, los países de la UE mencionarán 'por primera vez' a Latinoamérica dentro de su estrategia global sobre inmigración y reforzarán las actividades y los recursos de Frontex, la agencia comunitaria para el control de las fronteras.

Además, Moratinos explicó que España ha defendido durante los preparativos de las conclusiones dar un 'mayor énfasis político' a las relaciones con algunos países dentro de la política europea de vecindad, en especial, en el caso de Marruecos, con el objetivo de avanzar en 'una relación privilegiada con un socio tan importante'.

El Consejo Europeo será 'bueno' para las regiones periféricas como Canarias -aseguró el ministro-, que anunció que los Veintisiete dedicarán un párrafo de sus conclusiones 'exclusivamente' a estas zonas, después de mucho tiempo sin hacerlo.

Las conclusiones del Consejo Europeo del viernes quedaron hoy prácticamente cerradas, a falta de los debates sobre el futuro de Kosovo que mantendrán los jefes de Estado y de Gobierno, explicó Moratinos.

La población inmigrante crece a un ritmo de diez mil personas anuales

09.12.2007

Un total de 81.023 extranjeros están empadronados en los municipios gallegos ·· La tercera parte de ellos son de procedencia europea, la mayoría portugueses.

NATALIA SEQUEIRO • SANTIAGO

Unos diez mil inmigrantes anuales. Este es el ritmo al que ha llegado la población extranjera a Galicia durante el último lustro y al que se estima seguirá creciendo en los próximos años. Según el avance de los datos del padrón municipal para el 2007, en la comunidad residen ya 81.023 personas procedentes de otros países. Esta cifra evidencia que Galicia se encuentra alejada de los grandes ejes de la inmigración en España. Mientras en la comunidad la población extranjera supone apenas un 3% del total, en el conjunto del Estado se sitúa en torno al 10%.

"Desde el punto de vista de la demografía la llegada de inmigrantes es muy saludable para Galicia", señala Manuel Luis Rodríguez González, secretario xeral de Emigración de la Xunta. Pese al asentamiento de extranjeros en los últimos años, aún no se ha logrado detener la caída de la población en la comunidad. El año pasado, Galicia perdía casi 8.000 habitantes con respecto al anterior, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

El acceso de los inmigrantes al mercado laboral parece imprescindible para mantener el sistema de pensiones en una autonomía cada vez más envejecida. En Galicia cotizan ya a la Seguridad Social 41.058 extranjeros, una cifra que Rodríguez González califica de "magnífica" ya que por primera vez más de la mitad están trabajando. "Sólo en el sistema escolar hay 12.000, además de los menores de cinco años, por lo que es un dato muy positivo para Galicia, que da una imagen de normalidad", resalta el secretario xeral de Emigración.

El efecto del retorno

En Galicia el fenómeno de la inmigración tiene particularidades. Además de ser menos numeroso que en España, es también más próximo. Según el informe Os colectivos migrantes ante o proceso de emprendemento en Galicia, editado por la Xunta, más del 50% de los inmigrantes que llegan a la comunidad son retornados nacidos en el exterior. En el conjunto del territorio español este colectivo, sin embargo, supone tan sólo el 10%. La inmigración en Galicia, está además feminizada. El 52% de los extranjeros residentes son mujeres, una proporción mayor que en el resto del Estado, según resalta el estudio. La emigración transfronteriza es otra de las características definitorias. El colectivo más numeroso en la comunidad sigue siendo el portugués, con 15.470 personas empadronadas, pese a que desde el año 2000 la inmigración latinoamericana ha aumentado en gran medida. El porcentaje de europeos también ha crecido. Aproximadamente un tercio de los extranjeros, algo más de 25.000 proceden del Viejo Continente, diez años antes la cifra no alcanzaba los 10.000.

El informe Os colectivos migrantes ante o proceso de emprendemento en Galicia derrumba también algunos tópicos. Según indica, el nivel de estudios de los inmigrantes que llegan a Galicia es mayor que el de la población autóctona. Así un 11,7% de los extranjeros tiene algún título universitario, frente al 9,3% de los gallegos.

IRREGULARES El 71% de los rumanos no tiene papeles

Los extranjeros procedentes de Rumanía son los que presentan la mayor porcentaje de irregulares en Galicia. El cruce de los datos del padrón municipal con los de permisos de residencia evidencia que un 71% de ellos no tiene papeles. La segunda nacionalidad con mayor número de irregulares es la brasileña, con un 67%. Desde la Xunta, se considera la cifra del padrón municipal es un buen dato para conocer el número real de extranjeros. Para figurar como habitante de un determinado municipio no hay que presentar papeles y da derecho a la atención sanitaria y a la educación .
EL EMPLEO POR NACIONALIDADES Portugueses El colectivo de extranjeros mayoritario en Galicia trabaja, sobre todo, en el sector de la construcción. Muchos de estos empleados no figuran entre los 15.470 portugueses empadronados, ya que residen en el país luso.

Brasileños Son el segundo grupo más numeroso en Galicia con 8.182 personas apuntadas en los padrones municipales.

Colombianos Ya viven en Galicia 8.014. Están ocupados en la hostelería y como trabajadores del hogar.

Argentinos Residen en la comunidad 5.469. El 18% trabaja en la reparación del vehículos y el 16% en la hostelería.

Marroquíes El 44% de los 4.006 inmigrantes alauís se dedica a la venta ambulante.

Uruguayos Ocupan el sexto lugar en la lista de los colectivos extranjeros con mayor presencia en Galicia, con 4.004 personas empadronadas.

Venezolanos Según el avance del padrón de 2007, viven en Galicia un total de 3.759.

Rumanos La cifra de personas procedentes de este país alcanza las 2.934 personas. Son uno de los colectivos más desfavorecidos debido a la elevada presencia de personas sin permiso de residencia.

Italianos La mayor parte de extranjeros que residen en Galicia con esta nacionalidad, proceden sin embargo de Argentina y Uruguay. En total hay 2.877 personas empadronadas.

Peruanos Representan el décimo colectivo con mayor presencia en Galicia. Son 2.133 .

España defiende que la ‘tarjeta azul’ esté acompañada de ayuda a la educación en África

Brusleas/
El Gobierno español apoya la creación de la denominada ‘tarjeta azul’ para atraer a la Unión Europea (UE) a inmigrantes con un elevado nivel de formación, necesarios para el desarrollo económico, pero considera que esta iniciativa debe estar “acompañada de un sistema mediante el cual se garantiza a estos países” de donde proceden los “trabajadores altamente cualificados que no perderán su fuerza laboral y que habrá educación y formación para que sean sustituidos por otros trabajadores cualificados”, defendió hoy en Bruselas el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, para evitar la 'fugar de cerebros'.


Caldera hizo estas declaraciones a su llegada al Consejo conjunto (Jumbo) de Interior, Empleo y Asuntos Sociales que hoy celebraron, por primera vez, los ministros europeos de estas áreas para debatir sobre la relación entre inmigración, trabajo y estrategia de Lisboa. Entre las iniciativas que discutieron se encontraban las sanciones para los empresarios que contraten inmigrantes irregulares y la ‘tarjeta azul’.

El ministro español anunció la presentación de dicha propuesta puesto que “ética y moralmente” la UE debe comprometerse en “establecer sistemas de compensación educativa para que esos países no pierdan sus profesionales o para que puedan sustituirlos por otros profesionales igualmente formados”.

Jesús Caldera mostró su comprensión y compartió la “preocupación” que existe “por parte de los países africanos que invierten en la formación de sus jóvenes más brillantes” y después los ven partir.

“Hay más médicos de Etiopía en Estados Unidos que en Etiopía”, “hay más medicos de Malawi en Londres que en todo Malawi”, añadió el ministro español de Empleo y Asuntos Sociales para ilustrar la situación.

En este sentido, Jesús Caldera presentó el ‘modelo’ migratorio que España está desarrollando con aproximadamente una docena de países de África Occidental como: Senegal, Mali, Gambia y Mauritania, entre otros, y en el que “están interesados” varios socios comunitarios.

“Es muy sencillo, cooperamos, garantizamos los flujos legales, los contratamos y los formamos en origen, y además les ayudamos también a tener un sistema de formación profesional” que “les sirva para desarrollar su propio país” y para que existan “menos movimientos irregulares de inmigrantes”, explicó el ministro de Empleo del Ejecutivo español.

Caldera detalló que “España con sus modestos recursos está financiando quince escuelas taller en diez países africanos” lo que permitirá que “miles de jóvenes africanos” puedan formarse “con los recursos de ciudadanos españoles” y “tener futuro en su país” o ser contratados por empresas españolas o europeas.

FOMENTAR LA MIGRACIÓN CIRCULAR

En la misma línea de evitar la fuga de cerebros, Caldera mostró el apoyo del Gobierno español a la ‘migración circular’ puesto que los inmigrantes se desplazan “temporalmente a nuestros países y luego regresan al suyo” lo cual es “muy positivo tanto para el país de acogida como de origen”.

Un argumento similar al que transmitió su homólogo de Interior de Portugal, país que preside hasta final de año la Unión Europea, Rui Pereira, quien consideró que la ‘migración circular’ supone una “oportunidad de desarrollo para todos".

Éste fue también uno de los aspectos que destacó el vicepresidente de la Comisión Europea y responsable de Libertad, Seguridad y Justicia, Franco Frattini, al término de la reunión conjunta.

El máximo responsable comunitario de la migración se felicitó de la buena acogida que ha tenido entre los socios europeos su propuesta para crear la ‘tarjeta azul’ y negó que se sienta “decepcionado” por las reticencias mostradas por Alemania y otros países como Austria que no están dispuestos a ceder competencias en materia migratoria.

“Las normas comunes son necesarias y Alemania no se opone a este principio sino” a la posibilidad de que “en un plazo el volumen o las cifras se determinen a nivel europeo”, alegó Franco Frattini quien añadió que si Berlín “no quiere usar la tarjeta azul basta con que diga que no quiere trabajadores altamente cualificados”.

Durante su intervención en el debate, el comisario europeo insistió en que el empleo en negro favorece la inmigración ilegal. A lo que hay que añadir que disminuye los ingresos del estado y de los sistemas de seguridad social, recorta los salarios y las condiciones laborales, distorsiona la competencia y, a menudo, se acompaña de la explotación de los trabajadores que residen ilegalmente, expuso Frattini ante los ministros europeos de Empleo e Interior.

Asimismo, tanto el comisario europeo de Libertad, Seguridad y Justicia como su homólogo en materia de empleo, Vladimir Spidla, coincidieron en resaltar la importacia de la integración de los inmigrantes en el mercado laboral para aprovechar todo el potencial de la inmigración de cara al desarrollo económico de la Unión Europea.

No obstante, aunque Spidla subrayó la “oportunidad” que supone una inmigración “bien gestionada” para cualquier Estado miembro, también recordó que no puede resolver por si sola el problema demográfico europeo por envejecimiento de la población.