viernes, 29 de junio de 2007

Un estudio rechaza que los inmigrantes supongan reducción salarios de españoles

La entrada de inmigrantes no ha supuesto una reducción en las oportunidades de empleo ni en los salarios de los españoles, según el estudio 'Inmigración y mercado de trabajo.
Informe 2007', presentado hoy por la secretaria de Estado de Inmigración, Consuelo Rumí.
El informe destaca que en 2006 hubo un incremento de 282.876 residentes extranjeros en España, el menor de los producidos en los últimos cinco años en términos absolutos.
En términos relativos, la cifra supone el 10 por ciento frente al 20 por ciento registrado en los años anteriores al proceso de regulación que se desarrolló en 2005.
Rumí señaló que estos datos 'desmienten el efecto llamada' que supuestamente tendría la regularización, un proceso que 'más allá de los efectos inmediatos en la reducción de la economía sumergida' ha resultado 'beneficioso para el mercado laboral'.
A su juicio, el estudio, editado por el Observatorio Permanente de la Inmigración, 'deja al descubierto lo infundado de las críticas del PP' al proceso de regularización y desmonta tópicos como que los inmigrantes han provocado una bajada de salarios.
El autor del informe, Miguel Pajares, señaló que los últimos datos del padrón, no incluidos en el estudio, y el aumento de la contratación en origen pueden corroborar su tesis de que 2006 puede ser el año 'del punto de inflexión' de la inmigración en España, en favor de la inmigración legal.
Según el informe, entre 1996 y 2001 es la población nativa la que compone el 70 por ciento de los nuevos ocupados mientras que, entre 2001 y 2006, los porcentajes son a la inversa.
Sin embargo, la ocupación de inmigrados producida en el último lustro 'ha venido acompañada de cierto desplazamiento de los nativos al sector servicios', afirma.
Así, los inmigrantes se han incorporado a las categorías de trabajo más bajas y esto ha favorecido la entrada de los nativos en las intermedias y altas.
Las tasas de ocupación general ha crecido 3 puntos en los últimos años y el desempleo ha bajado del 22 al 8 por ciento actual, aunque es mayor en los emigrantes (12 por ciento).
En este sentido, Pajares explicó que los salarios en España crecen, pero no crece el salario medio porque 'aumenta la proporción de trabajadores en los sectores de salarios más bajos'.
El estudio constata que la inmigración ha tenido efectos 'beneficiosos' en el resto de los españoles y destaca que 'no es en los sectores con más inmigración en los que menos han crecido los sueldos'.
Así entre 2001 y 2006 en la construcción y la hostelería, dos de los sectores con más inmigrantes, los incrementos estuvieron en el 24 y el 23,5 por ciento, respectivamente, por encima de la media de 21,4 por ciento.
El autor del informe excluyó de esta tendencia el servicio doméstico, donde 'al no haber posibilidad de ascenso en la categoría profesional' los salarios no han registrado esas subidas.
Sobre este sector, el estudio constata que en enero de 2006 había 250.022 extranjeros afiliados a la Seguridad Social en Régimen de empleado de hogar, mientras en enero de 2007 bajaron a 183.174, un descenso que Pajares explicó en que 'muchas de las empleadas de hogar pasaron a otros sectores después de la regularización'.
El informe constata también una distribución diferente por sectores laborales en el empleo de los emigrantes respecto a los nativos.El sector con más extranjeros ocupados es la construcción, seguido de la hostelería y el servicio doméstico.

Experto: Modelo inmigración irregular con 55% empleo legal vía regularización

Bilbao, 28 jun (EFECOM).- El catedrático de Sociología de la Universidad de A Coruña Antonio Izquierdo Escribano dijo hoy que el modelo de inmigración en España es "irregular" ya que la mayoría de los empleos legales de extranjeros entre 2003 y 2006, el 55 por ciento concretamente, se ha cubierto vía proceso de regularización.
El experto en migraciones participó en Bilbao en la V Escuela Sindical de Verano "Pedro Gómez" que organiza CCOO de Euskadi, en esta ocasión bajo el título "Igualdad de trato, mercado laboral y sindicalismo", en la que también tomó parte el consejero de Vivienda y Asuntos Sociales del Gobierno vasco, Javier Madrazo.
En las jornadas, especialistas procedentes del mundo académico, sindical, empresarial e institucional analizan las situaciones de desigualdad que se dan en el ámbito laboral respecto a colectivos como la juventud, las mujeres, las personas con discapacidad y los inmigrantes.
El catedrático Antonio García Escribano centró su intervención en la situación del colectivo de inmigrantes y sostuvo que en España "tenemos un modelo de inmigración irregular", con operaciones periódicas de regularización de personas extranjeras.
Según puso de manifiesto, "no tenemos un modelo en el que el grueso -de inmigrantes- venga legalmente a trabajar".
El especialista, que señaló "el riesgo" que existe de "institucionalizar ese patrón", indicó que los procesos de regularización "precipitan el calendario" de la inmigración al provocar en algunos extranjeros el adelanto de sus planes de emigrar.
Según los datos que aportó, la operación de regularización desarrollada en España en el año 2000 influyó en la decisión del "treinta por ciento de los que llegaron", mientras que en el proceso llevado a cabo en 2005 ese porcentaje fue del "15 por ciento".
García Escribano destacó que los procesos de regularización no sólo tienen impacto en el denominado "efecto llamada", sino también en la integración y los derechos del colectivo de inmigrantes.
Además este especialista consideró escasa la actuación de la Inspección de Trabajo y abogó por tener "menos vallas y más inspectores de trabajo" para combatir las irregularidades del mercado laboral en relación a los inmigrantes.
Asimismo puso de manifiesto que la evolución del mercado de trabajo en los últimos años evidencia que es compatible la llegada de inmigrantes y la reducción del desempleo.
La Escuela Sindical de CCOO se desarrollará también durante la jornada de mañana y será clausurada por el secretario general de CCOO de Euskadi, Josu Onaindi. EFECOM

La mitad de los inmigrantes trabaja en España por debajo de su calificación

El país está en cabeza de la OCDE por la elevada tasa de 'desclasamiento'

España es ya después de Estados Unidos el país con más inmigración de los países industrializados, con un nuevo torrente migratorio de 682.700 personas en el año 2005 frente a 1,1 millones en EE.UU. A medida que crece el fenómeno, tienden a crecer también los desfases entre las situaciones de empleo entre extranjeros y autóctonos.
Una media de casi el 50% de los inmigrantes cualificados de 15 a 64 años instalados en el conjunto de los países industrializados son inactivos, desempleados o trabajadores desclasados, es decir, aquellos que ejercen empleos por debajo de su formación o calificación, según afirma el último informe de la OCDE sobre migraciones internacionales difundido ayer. Este hecho revela las desiguales situaciones del empleo entre la inmigración de carácter legal, tanto en lo que se refiere al desfase a la baja entre la formación o capacitación y trabajo, como a los índices de paro entre la población de origen inmigrEspaña comparte con Italia y Grecia el podio de los países más desarrollados con la tasa más alta de desclasamiento de los trabajadores extranjeros (42,9%) con respecto a la de los autóctonos (24,2%), ya de por sí abultada, según pone de relieve el informe de la OCDE, basado en datos del 2005. El desfase entre formación y tipo de trabajo arroja índices muy variables, con tasas que oscilan desde el5% de la República Checa hasta la media de casi el 26% en España, que comparte con Irlanda, Reino Unido y Bélgica valores muy destacados de desclasamiento, tanto entre los oriundos del país como entre los trabajadores inmigrantes.
Entre las diversas claves que determinan este desfase, la OCDE destaca las diferencias sobre el valor o reconocimiento de la titulación adquirida en los países de origen, pero también señala abiertamente la existencia de "fenómenos de tipo discriminatorio". Los expertos de la organización internacional señalan que los titulados superiores tienen más posibilidades de inserción en el mercado laboral de los países de acogida, pero también constatan que "las distancias en términos de tasas de empleo y paro entre autóctonos e inmigrantes tienden a crecer paralelamente al nivel de instrucción".
La educación como factor de integración en el mercado de trabajo no siempre se valora, ni mucho menos, en el caso de los inmigrantes. En algunos de los países de la OCDE casi el 50% carece de estudios secundarios superiores, como es el caso notable de Francia, un país de sucesivas oleadas migratorias desde hace décadas, al igual que Italia, Portugal y Bélgica. En el caso de España, los datos de la OCDE revelan de forma llamativa que el nivel de estudios superiores entre los nacidos en el extranjero (29,8%) es netamente mayor al de los autóctonos (25,4%), según cifras del periodo 2003-2004. La misma sobrerrepresentación se reproduce en el segmento de estudios secundarios superiores o más (29,3% frente al 175% de los nacionales).
Siempre según la OCDE, en España el nivel de inmigrantes con estudios inferiores es del 40,9%, índice en el que también se registra una notable diferencia favorable con respecto a los autóctonos (57,1%). Salvo los inmigrantes de origen magrebí o subsahariano, en efecto, el grueso de la inmigración en España - latinoamericanos- es de nivel cualificado, lo que no obsta, sin embargo, para que sean contratados para tareas manuales o penosas, inferiores a sus capacidades y su propia formación.
Con la excepción de los países de la Europa del sur (Portugal, España y Grecia), donde la inmigración es reciente aunque particularmente intensa, así como Luxemburgo y Hungría, la tasa de empleo de los inmigrados es inferior a la de los autóctonos en el conjunto de la treintena de países de la OCDE. El índice de paro es también netamente mayor entre los primeros, con la excepción de Polonia, Hungría y Estados Unidos. El desfase entre unos y otros en términos de empleo alcanza en algunos casos (Dinamarca, Alemania y Finlandia) diferencias porcentuales de hasta quince puntos. "Los inmigrantes encuentran dificultades específicas para hacer valer su capital humano en el mercado de trabajo", subrayan los autores del informe de la OCDE sobre las perspectivas de las migraciones internacionales.
Las mujeres, los inmigrantes recientes y los que proceden de países no pertenecientes a la OCDE constituyen, en síntesis, el segmento más expuesto al desclasamiento o el subempleo en los países receptores. Los expertos subrayan, sin embargo, la permanencia como factor de integración gradual. Los expertos de la OCDE concluyen que, salvo Irlanda y Portugal, "los inmigrantes con más de diez años de estancia conservan aún una tasa de desclasamiento mayor que los autóctonos", sin que los diplomas sirvan de mucho. ante con respecto a los trabajadores autóctonos.

Un aulabus formará a los inmigrantes de Puerto Real

PUERTO REAL. La ciudad acogerá la próxima semana una campaña andaluza para la Promoción de la Cultura Preventiva entre la población inmigrante que se encuentra en la comunidad autónoma. El objetivo primordial de esta iniciativa no es otro que la de reducir la siniestralidad laboral.
Esta actuación tiene un convenio de colaboración suscrito entre el Instituto de Promoción Municipal, Impro y la entidad SICMA, con motivo de la puesta en marcha de acciones de formación y en esta ocasión para el mencionado colectivo.
Así, se pretende crear una cultura preventiva, en la cuál se persigue dotar a los trabajadores extranjeros de hábitos de trabajo seguros y fomentar el conocimiento en materia de seguridad y salud en el trabajo. Igualmente, se busca el generar hábitos de conducta seguros que hagan más responsables a los trabajadores llegados desde fuera de España.
La campaña se llevará a cabo en la localidad durante la semana del 2 al 6 de Julio, en las instalaciones itinerantes que se ubicarán en la Plaza Poeta Rafael Alberti, junto al Centro Administrativo Municipal, en horario de diez de la mañana a dos de la tarde, donde tendrán lugar charlas de información y sensibilización, y en horario de seis a ocho de la tarde, donde tendrán lugar los cursos de prevención.
Para desarrollar esta iniciativa dirigida a inmigrantes desempleados, se dispone de dos autobuses articulados, que reciben la denominación de Prevebus, que se encuentran divididos en dos zonas bien diferenciadas. En la parte delantera de los mismos, se dispone de una sala interactiva que cuenta con 16 ordenadores, en la que se impartirán los cursos de dos horas de duración.
Por otro lado, la zona trasera de los vehículos está dotada de una sala de información con TV plasma, ordenador portátil, mobiliario docente para 16 personas, vitrinas y material divulgativo. En este espacio se procederá a charlas de información y asesoramiento.
En ambas acciones, se formará y sensibilizará a los extranjeros sobre la necesidad de prevenir para disminuir la siniestralidad laboral, para lo que se informará de los principales sectores de riesgo y las causas fundamentales de los accidentes laborales.
Por último, todos los participantes recibirán un certificado de asistencia firmado por la Dirección del Centro de Prevención de Riesgos Laborales de Cádiz.

jueves, 28 de junio de 2007

El 72% de los inmigrantes llega a España sin permiso de trabajo

El informe estima, además, que la población inmigrante rondará los quince millones en 2015 y supondrá el 27% del total de los habitantes de un país que entró en el siglo XXI con apenas un 2% de extranjeros.
Así define al inmigrante medio la ‘Encuesta sobre condiciones de vida y de trabajo de la población inmigrante en España’ de la Fundación Sistema, que presentó los resultados dentro del VI Encuentro Salamanca ‘La inmigración y sus causas’.
España, según destaca el estudio, es el segundo país del mundo que entre los años 2002 y 2005 más inmigrantes acogió. Sólo Estados Unidos queda por delante en un periodo en el que pasaron de vivir dos millones de extranjeros en suelo español a más de 3,7 millones. El informe estima, además, que la población inmigrante rondará los quince millones en 2015 y supondrá el 27% del total de los habitantes de un país que entró en el siglo XXI con apenas un 2% de extranjeros.
La Fundación Sistema explica el fuerte tirón inmigratorio, entre otras causas, por la condición de España de país fronterizo en tres frentes distintos: una amplia frontera marítima con el norte de África, la proximidad del archipiélago canario con los países subsaharianos y una cercanía cultural de «hondas raíces» con Latinoamérica que «aporta importantes contingentes regulares de inmigración».
El sociólogo José Félix Tezanos, director de la Fundación Sistema, resalta que el 72,4% de los extranjeros que viven en España llegaron sin gozar de un permiso de trabajo, un 22,4% reconoce aún no tenerlo.
Aunque representan el 10% de la población total, los inmigrantes suponen el 14% de la población activa. Incluso uno de cada cinco trabaja sin contar con un contrato laboral pese a que más de la mitad, un 58% posee estudios medios o superiores. El estudio revela también un cambio de tendencia en la procedencia de los extranjeros, los latinoamericanos son ahora mayoría, antes lo eran los africanos, y los rumanos empiezan a disputar el primer puesto a los magrebíes.
Rajoy se fija en el ejemplo francés para su política inmigratoria
El líder del PP, Mariano Rajoy, enviará a un equipo de colaboradores a París para que, en próximos meses, trabajen estrechamente con los asesores del nuevo presidente de la República francesa y responsable del UMP, Nicolás Sarkozy, a fin de aprovechar algunos de los mensajes y estrategias electorales que han llevado al político francés al poder, otorgando especial relevancia al área de inmigración.
Sarkozy, como sabrán nuestros lectores, endureció ostensiblemente su discurso sobre política de inmigración, asumiendo como propios muchos de los postulados mantenidos por el Front National de Le Pen, tales como lucha contra la inmigración ilegal y recuperación del orgullo nacional. En efecto inmigración e identidad nacional fueron uno de los temas estrella de la campaña electoral de Sarkozy, y un elemento decisivo en el proceso de vaciar de contenido diferencial el discurso del ultraderechista Jean-Marie Le Pen, que le sirvió para llevarse el voto de buena parte de los electores del Frente Nacional.
Ahora desde el PP se afirma que "Francia es una referencia interesante para elaborar un programa inteligente". Tras la reunión que mantuvieron Rajoy y Sarkozy en Madrid el pasado jueves salió a colación el tema de la inmigración y ambos dirigentes políticos acordaron "intensificar intercambio de información y estrategia" a este respecto, utilizando como vía uno de los grupos de trabajo PP-UMP que ya se crearon con motivo de la celebración de la última Convención Popular. Para trabajar, se partirá de la premisa que Rajoy y Sarkozy comparten: inmigración integrada, sí. Inmigración no integrada y acotada en guetos, no. Esto es lo que defienden frente al discurso multiculturalista de la izquierda francesa de los años 80 y principios de los 90

La sociedad española rejuvenece gracias a la natalidad y la inmigración

En España viven más de 7,3 millones de personas mayores de 65 años, el 16,7 por ciento de la población, tres décimas menos de lo registrado en el informe de 2004
EFE.-Anteriormente, la población mayor de 80 años creció 66% en 15 años y suma ya dos millones de personas Así consta en el informe bianual 'Las personas mayores en España 2006', elaborado por el Imserso, que atribuye este "leve rejuvenecimiento de la sociedad" a la población inmigrante y al repunte de la tasa de natalidad de los últimos años. Sin embargo, según presentado por la secretaria de Estado de Servicios Sociales, Familias y Discapacidad, Amparo Valcarce, los octogenarios son el colectivo que más ha crecido en España en los últimos quince años -el 66 por ciento frente al 13 por ciento de aumento del resto de la población española- y suman ya cerca de dos millones de personas.Estos datos han conseguido que la ONU sitúe a España como el tercer país más envejecido del planeta en 2050, por detrás de Japón e Italia, -un puesto por debajo de lo anunciado hasta ahora-.
Las comunidades con más mayores son Castilla y León, Asturias, Galicia y Aragón, donde el 20 por ciento de la población es mayor de 65, frente a las islas Canarias y Baleares, que son las más jóvenes.
El estudio constata además un aumento de la esperanza de vida en España, que se encuentra entre las más altas de la UE y del mundo y alcanza ya los 79,7 años (76,3 para varones y 83 para mujeres).
Gozan de buena salud
Además, la encuesta refleja que el 46,5 por ciento de los mayores dice tener un estado de salud ''bueno'' o ''muy bueno'' y la mayoría lleva una alimentación más equilibrada que el resto de la población.
Igualmente, para el 90 por ciento de los mayores, la pensión es su única renta (la pensión media contributiva, el 1 de mayo de 2007, era de 672 euros y la de jubilación de 785 euros).
También nueve de cada diez mayores reside en una vivienda en propiedad, normalmente ''bien dotada'', aunque con carencias sobre todo en la calefacción central.
Además, el 40 por ciento de los mayores tiene teléfono móvil, el 9 por ciento está conectado a Internet, y el 80 por ciento pasa de la política porque le preocupa más su salud.
En cuanto a las relaciones personales, el informe revela que uno de cada cinco ancianos vive solo, aunque lo normal es que residan con su pareja o con algún hijo. Además, el 0,6 por ciento de los mayores son "abuelos golondrina" y rotan entre las casas de los hijos.

miércoles, 27 de junio de 2007

España fue, tras EE UU, el segundo país que más inmigrantes acogió en 2005, según la OCDE

La organización sostiene que el mercado de trabajo ejerce un mayor efecto llamada que las regularizaciones
París España fue, con 682.700, el segundo país del mundo que más inmigrantes acogió en 2005 -último año del que se tienen datos completos- después de EE UU (1.122.400 inmigrantes). La cifra española representa un aumento del 6 por ciento respecto a 2004, mientras que el crecimiento de EE UU es del 17 por ciento, según un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
El documento fue presentado ayer en París por el responsable de la división de migraciones internacionales de la OCDE, Jean-Pierre Garson, quien explicó que las oportunidades del mercado de trabajo son las que tienen un «efecto llamada» para atraer a extranjeros a un país y no las regularizaciones de inmigrantes indocumentados. Según el informe, la mayoría de los países miembros de la OCDE perdería población activa entre 2005 y 2020 si no hubiera aportación de inmigrantes, sobre todo en Japón, la República Checa, Italia, Finlandia, España y Alemania, donde las caídas del período serían superiores al 5 por ciento. Garson, quien quitó hierro al hecho de que una parte de los inmigrantes que hay en los países miembros de la OCDE estén indocumentados, recordó que «la historia de la inmigración es, en gran medida, una historia de clandestinidad» y que el estatuto de indocumentado acostumbra a ser un fenómeno temporal.
Aseguró Garson que los hechos desmienten los temores de algunos países europeos sobre una llegada masiva de inmigrantes a través de Estados de la UE que -como España- han hecho regularizaciones o tienen una normativa menos estricta en los controles de entrada.
El dirigente de la OCDE señaló que cuando se producen regularizaciones excepcionales en un país -como ha sido el caso de España- suele ser porque los procedimientos de regularización anteriores «no estaban bien hechos». Refiriéndose al caso español, Garson consideró que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero «ha elaborado un gran programa de integración» de los inmigrantes y que su aplicación «debería ir por buen camino». Añadió que la OCDE invitó a la secretaria de Estado de Inmigración, Consuelo Rumí, a explicar la legislación española ante los «prejuicios» de otros países -como Francia- respecto a la política de Madrid en ese campo.
Por otra parte, la UE lanzó ayer un nuevo programa de cooperación en materia de asilo e inmigración, mediante el que dedicará, durante los próximos siete años, un total de 380 millones de euros a ayudar a los países de origen y de tránsito para controlar y gestionar los flujos migratorios que desembocan en la Unión a través de sus fronteras meridional y oriental. Según la OCDE, los «sin papeles» representan alrededor del 1 por ciento de la población en Europa, aunque esa cifra es más alta en los países del sur del continente y más todavía en EE UU (4 por ciento).